lunes, 19 de abril de 2010

¿Y en dónde están los ingleses?

Hace apenas 2 años, y en ediciones consecutivas, La UEFA Champions League contó con 3 equipos ingleses de los 4 que alcanzaron las semi-finales. En la temporada 2007-2008 se enfrentaron Liverpool vs Chelsea y Barcelona vs Manchester United. En la edición del año pasado los 4 semi-finalistas fueron Barcelona vs Chelsea y Manchester United vs Arsenal. Hoy sólo el Barcelona ha logrado repetir y va encaminado hacia su segunda Liga de Campeones consecutiva. Pero, ¿qué ha pasado con los equipos ingleses? No deja de llamar la atención que la Liga más dominante y de mayor calidad desde hace al menos 5 años no tenga representante entre los 4 grandes de Europa. Algunos afirman que ha comenzado el declive de la Premier, que ha finalizado un ciclo, en parte impulsado por la salida de jugadores como Cristiano Ronaldo. Esto es discutible, hay que analizarlo y ponerlo en contexto. Si bien es cierto que toda liga atraviesa etapas de mayor y menor calidad como parte natural de la evolución futbolística y económica de los equipos que las conforman, pareciera que lo ocurrido este año es más algo circunstancial que un bajón de calidad en el torneo inglés. Si analizamos el momento y las circunstancias de los 4 equipos más importantes de la Premier encontramos que sus salidas de la Champions League pueden explicarse particularmente, sin síntomas colectivos de decadencia.

El Liverpool pasa por una crisis futbolística, no pudo superar la primera ronda del torneo y en la liga inglesa se ubica sexto, fuera de puestos Champions. Rafa Benítez está atravesando la etapa más difícil desde que asumió la dirección del club y hay rumores de que podría irse al fútbol italiano el año que viene para dirigir a la Juve. Los otros 3 son un caso aparte y la respuesta se encuentra en el análisis de los partidos donde fueron eliminados.

Quizás la elminación más clara y justa haya sido la del Chelsea a manos del Inter. La clave fue el pasado de Mourinho como entrenador del club londinense. En ambos partidos demostró que conocía a su ex equipo desde adentro, como su constructor y creador. Y pudo anular sistemáticamente todas y cada una de las alternativas planteadas por Ancelotti, consiguiendo incluso la victoria como visitante en Stamford Bridge. Sim embargo, la elminatoria no estuvo libre de polémica, especialmente por 2 penales claros no pitados en el partido disputado en Milán. Y tomando en cuenta todo lo que ha sufrido el Chelsea por el arbitraje en Champions (basta recordar las manos escandalosas de Piqué y Eto'o en las semifinales del año pasado) , no extraña para nada que nuevamente haya una pequeña mancha en su eliminación.

Lo del Manchester United es mucho más complejo y abierto a la discusión. Sin quitar mérito al empuje y a la capacidad de reacción que ha demostrado el Bayern, la sensación que dejaron ambos partidos es que decidieron más el azar y las ganas que el buen fútbol. En el partido en Munich el Manchester ganaba 0-1 faltando menos de 15 minutos para el final. El empate llega por un tiro libre mal cobrado de Ribéry que rebota en un defensa, se desvía y deja a Van der Sar sin ninguna oportunidad. Luego, en tiempo de descuento, dan vuelta al marcador tras un terrible error defensivo que dejo a Ivica Ólic practicamente mano a mano con el arquero para definir. El Manchester lo tuvo y dejó ir el partido en 15 fatídicos minutos de distracción. En el partido de vuelta se repitió más o menos la misma historia. Los rojos arrancaron ganando 3-0 dejando casi en ridículo al Bayern, cuando llegó el tercer gol se hablaba incluso de repetir aquel humillante 7-1 contra la Roma. Sin embargo, el Manchester se fue disolviendo, dejó de crear peligro, bajó la presión y poco a poco el Bayern fue creciendo y encontrando espacios para hacer 2 goles que significaron su pase a semi finales. Nuevamente, los de Ferguson tuvieron el pase pero faltó garra y concentración. Al final, reconociendo todo el esfuerzo de los alemanes, queda la sensación de que el Manchester, aún perdiendo la eliminatoria, es más equipo que el Bayern Munich.

La salida del Arsenal se explica con mayor facilidad. Tener que enfrentar al mejor equipo del mundo con todos tus mejores jugadores lesionados es crónica de una derrota anunciada. Un equipo tan joven y con poca profundiad en el banco como el de Wenger no podía tener oportunidad alguna contra un Barca que, con un Messi en su mejor momento, ya le basta para definir un partido de ese tipo. Nadie sabe que habría pasado si el Arsenal hubiera contado con Van Persie, Fabregas, Arshavin, Gallas y Eboué, pero es seguro que las diferencias habrían sido mucho más cortas. El Arsenal siempre fue un rival digno, pero el Barca terminó arrollándolo de la mano de Messi.

Crisis deportiva en Liverpool, Mourinho y un arbitraje cuestionable en Chelsea, distracción y mala fortuna en Manchester, demasiadas lesiones críticas y un Messi estelar en Arsenal. De momento parecen circunstancias aisladas y no síntomas de una liga que ha comenzado a decaer. Habrá que esperar y ver si Capello, con una plantilla capaz de grandes cosas, puede desmotrar en Sudáfrica que la invasión inglesa está lejos de terminar.


No hay comentarios: