jueves, 22 de abril de 2010

El Barcelona y la ambición de ser leyenda



El Barcelona se ha ganado el reconocimiento universal como el mejor equipo del mundo con un fútbol hermoso y lleno de magia, que además lo llevó a ganar absolutamente todo lo que era posible ganar en una temporada. Lo que el equipo ha conseguido desde que Guardiola asumiera la dirección en 2008 le ha otorgado un puesto histórico e inolvidable entre los más grandes equipos que hayan jugado jamás. Esto es indiscutible y no es parte del debate. Pero aún frente a este escenario (o precisamente por él) es imposible no hacer esta pregunta: ¿Es suficiente? ¿Debería conformarse el equipo con lo que ya ha ganado? La respuesta inmediata pareciera ser un rotundo NO. ¿Y por qué no? Pues porque son capaces de mucho más, de continuar ganándolo todo y establecerse definitivamente como el mejor equipo de la historia. Es esta entonces la coyuntura que efrenta el club, y en especial Guardiola: Mantener viva en sus jugadores la ambición de ser leyendas.

Luego de la derrota por 3-1 frente al Inter el escenario ha cambiado por completo, pero analizando la situación, el cambio no es del todo malo. Por primera vez, en casi 2 años de total dominio sobre sus rivales, el Barcelona se enfrenta a una situación realmente complicada, digna de heroes. El equipo nunca había sido exigido de esta manera y menos en una instancia como ésta. Bajo la dirección de Guardiola no sufrió derrotas por 2 goles de diferencia hasta el partido del martes frente al Inter. Futbolística y psicológicamente es el momento más importante de toda la temporada. Cuentan con un sólo punto de ventaja en la Liga, y su pase a la final de la Champions en el Santiago Bernabéu se encuentra seriamente amenazado. Las circunstancias se han conjugado para crear un momento histórico y definitivo que podría elevar al Barça a nuevas alturas o despertarlos un poco del sueño que han vivido hasta ahora. Si el equipo logra remontar un 3-1 y termina ganando su segunda Champions League consecutiva, habiendo estado al borde de la eliminación, habrá cerrado un capítulo de heroismo que convertirá en leyenda. Ganarlo todo necesitando entregarlo y arriesgarlo todo; remontar o fracasar.

Pareciera que el partido del miércoles podría definir la temporada. Si logran pasar a la final, la euforia del triunfo y la ola de motivación seguramente tendrán el empuje suficiente para que el Barcelona gane la Champions League y no pierda ese punto de ventaja en liga sobre el Real Madrid. Por el contrario, si caen derrotados aún tendrían la liga como consuelo, pero el golpe anímico de la eliminación podría hacer que la amenaza de los blancos pese demasiado.

El escenario del "todo o nada" está servido, habrá que esperar y ver qué pasa. El fútbol y el talento necesarios se encuentra allí, dependerá de Guardiola y sus muchachos que la garra y la ambición sean igual de fuertes. Especialmente cuando en el horizonte ya se asoma un Mundial en el que varios jugadores del Barça también están obligados a ganarlo todo. ¿Mejor imposible? Ya veremos el miércoles.

lunes, 19 de abril de 2010

¿Y en dónde están los ingleses?

Hace apenas 2 años, y en ediciones consecutivas, La UEFA Champions League contó con 3 equipos ingleses de los 4 que alcanzaron las semi-finales. En la temporada 2007-2008 se enfrentaron Liverpool vs Chelsea y Barcelona vs Manchester United. En la edición del año pasado los 4 semi-finalistas fueron Barcelona vs Chelsea y Manchester United vs Arsenal. Hoy sólo el Barcelona ha logrado repetir y va encaminado hacia su segunda Liga de Campeones consecutiva. Pero, ¿qué ha pasado con los equipos ingleses? No deja de llamar la atención que la Liga más dominante y de mayor calidad desde hace al menos 5 años no tenga representante entre los 4 grandes de Europa. Algunos afirman que ha comenzado el declive de la Premier, que ha finalizado un ciclo, en parte impulsado por la salida de jugadores como Cristiano Ronaldo. Esto es discutible, hay que analizarlo y ponerlo en contexto. Si bien es cierto que toda liga atraviesa etapas de mayor y menor calidad como parte natural de la evolución futbolística y económica de los equipos que las conforman, pareciera que lo ocurrido este año es más algo circunstancial que un bajón de calidad en el torneo inglés. Si analizamos el momento y las circunstancias de los 4 equipos más importantes de la Premier encontramos que sus salidas de la Champions League pueden explicarse particularmente, sin síntomas colectivos de decadencia.

El Liverpool pasa por una crisis futbolística, no pudo superar la primera ronda del torneo y en la liga inglesa se ubica sexto, fuera de puestos Champions. Rafa Benítez está atravesando la etapa más difícil desde que asumió la dirección del club y hay rumores de que podría irse al fútbol italiano el año que viene para dirigir a la Juve. Los otros 3 son un caso aparte y la respuesta se encuentra en el análisis de los partidos donde fueron eliminados.

Quizás la elminación más clara y justa haya sido la del Chelsea a manos del Inter. La clave fue el pasado de Mourinho como entrenador del club londinense. En ambos partidos demostró que conocía a su ex equipo desde adentro, como su constructor y creador. Y pudo anular sistemáticamente todas y cada una de las alternativas planteadas por Ancelotti, consiguiendo incluso la victoria como visitante en Stamford Bridge. Sim embargo, la elminatoria no estuvo libre de polémica, especialmente por 2 penales claros no pitados en el partido disputado en Milán. Y tomando en cuenta todo lo que ha sufrido el Chelsea por el arbitraje en Champions (basta recordar las manos escandalosas de Piqué y Eto'o en las semifinales del año pasado) , no extraña para nada que nuevamente haya una pequeña mancha en su eliminación.

Lo del Manchester United es mucho más complejo y abierto a la discusión. Sin quitar mérito al empuje y a la capacidad de reacción que ha demostrado el Bayern, la sensación que dejaron ambos partidos es que decidieron más el azar y las ganas que el buen fútbol. En el partido en Munich el Manchester ganaba 0-1 faltando menos de 15 minutos para el final. El empate llega por un tiro libre mal cobrado de Ribéry que rebota en un defensa, se desvía y deja a Van der Sar sin ninguna oportunidad. Luego, en tiempo de descuento, dan vuelta al marcador tras un terrible error defensivo que dejo a Ivica Ólic practicamente mano a mano con el arquero para definir. El Manchester lo tuvo y dejó ir el partido en 15 fatídicos minutos de distracción. En el partido de vuelta se repitió más o menos la misma historia. Los rojos arrancaron ganando 3-0 dejando casi en ridículo al Bayern, cuando llegó el tercer gol se hablaba incluso de repetir aquel humillante 7-1 contra la Roma. Sin embargo, el Manchester se fue disolviendo, dejó de crear peligro, bajó la presión y poco a poco el Bayern fue creciendo y encontrando espacios para hacer 2 goles que significaron su pase a semi finales. Nuevamente, los de Ferguson tuvieron el pase pero faltó garra y concentración. Al final, reconociendo todo el esfuerzo de los alemanes, queda la sensación de que el Manchester, aún perdiendo la eliminatoria, es más equipo que el Bayern Munich.

La salida del Arsenal se explica con mayor facilidad. Tener que enfrentar al mejor equipo del mundo con todos tus mejores jugadores lesionados es crónica de una derrota anunciada. Un equipo tan joven y con poca profundiad en el banco como el de Wenger no podía tener oportunidad alguna contra un Barca que, con un Messi en su mejor momento, ya le basta para definir un partido de ese tipo. Nadie sabe que habría pasado si el Arsenal hubiera contado con Van Persie, Fabregas, Arshavin, Gallas y Eboué, pero es seguro que las diferencias habrían sido mucho más cortas. El Arsenal siempre fue un rival digno, pero el Barca terminó arrollándolo de la mano de Messi.

Crisis deportiva en Liverpool, Mourinho y un arbitraje cuestionable en Chelsea, distracción y mala fortuna en Manchester, demasiadas lesiones críticas y un Messi estelar en Arsenal. De momento parecen circunstancias aisladas y no síntomas de una liga que ha comenzado a decaer. Habrá que esperar y ver si Capello, con una plantilla capaz de grandes cosas, puede desmotrar en Sudáfrica que la invasión inglesa está lejos de terminar.


viernes, 16 de abril de 2010

REAL INCONSISTENCIA


Desde que a Vicente Del Bosque no se le renovara contrato en Junio de 2003 el Real Madrid ha tenido 9 entrenadores distintos, incluyendo a Manuel Pellegrini. Para quienes conocen aunque sea un poco cómo funciona el fútbol son evidentes las dificultades y el trabajo requeridos para que una plantilla asimile un nuevo sistema de juego. No es únicamente un asunto de conceptos, ideas o visiones. Cada entrenador cuenta con un equipo de trabajo que establece rutinas de entrenamiento, preparación física y planificación de partidos que consoliden su planteamiento. Los jugadores no sólo deben entender el esquema de juego, sus cuerpos también deben estar preparados para lo que se va a exigir de ellos durante el partido. Esto significa que con la llegada de un nuevo técnico los jugadores deben reprogramarse física y mentalmente. Cada jugador, como pieza de una estrategia, cumple una función particular con cada técnico y debe encontrar, en ese proceso de asimilación, el equilibrio perfecto entre sus habilidades e instintos naturales y lo que el entrenador esta pidiendo de él. En la mayoría de los casos no es una tarea sencilla y requiere tiempo. Sin embargo, es debatible cuán largo pueda o deba ser dicho proceso de adaptación a un sistema, pero lo que queda claro es que la falta de continuidad y la inconsistencia conducen a la confusión y al error. Es imposible que un jugador obligado a adaptarse a un nuevo sistema cada año pueda ofrecer el máximo de su potencial. La plantilla del Real Madrid ha tenido que hacerlo 9 veces en 7 años. Y si añadimos a este hecho la llegada de decenas de jugadores nuevos (al menos 8 nuevas incorporaciones esta temporada) podemos comenzar a entender la situación que atraviesa un equipo del que siempre se espera todo inmediatamente.


La pregunta no debería ser si Pellegrini es el hombre indicado para sentarse en el banquillo, porque Florentino Pérez y Valdano ya respondieron esa pregunta al contratarlo. La pregunta es si el proyecto de Pellegrini ha contado con el tiempo necesario para que los jugadores lo entiendan y lo lleven al terreno como parte natural su juego. En una temporada en la que la mayoría del equipo titular, el técnico y todo su equipo son nuevos la respuesta pareciera ser que no. Pero nuevamente, este punto es debatible. Lo que queda por definir entonces es si el RealMadrid va a establecerse como un club en el que sólo se tiene 1 año para triunfar o fracasar por completo. Y que todos asuman que si al final de una temporada no se consigue La Champions League y la gente no está contenta hay que comenzar desde cero nuevamente hasta que algún mago logre ganarlo todo en 1 año... y además hacerlo agradando al público.


La última vez que el Real Madrid jugó realmente a algo y además lograba emocionar era entrenado por Vicente Del Bosque, quien hoy intenta repetir el éxito con la selección española y parece encaminado a hacerlo. En Madrid, estos 7 años son y serán recordados más por las decisiones erráticas de las juntas directivas que por el buen fútbol.


Por el ambiente que se respira hoy pareciera que Pellegrini no será la excepción y el año que viene va a ser despedido. Nuevo proyecto, nuevas (des)ilusiones. Se vislumbra un futuro lleno de dinero pero carente de fútbol. Donde los kakás, los cristianos, los xabis y los van der vaart se pierden en la confusión de la inconsistencia y en la desilusión de fracasos anunciados. La respuesta es un equipo, no una empresa.