El Barcelona se ha ganado el reconocimiento universal como el mejor equipo del mundo con un fútbol hermoso y lleno de magia, que además lo llevó a ganar absolutamente todo lo que era posible ganar en una temporada. Lo que el equipo ha conseguido desde que Guardiola asumiera la dirección en 2008 le ha otorgado un puesto histórico e inolvidable entre los más grandes equipos que hayan jugado jamás. Esto es indiscutible y no es parte del debate. Pero aún frente a este escenario (o precisamente por él) es imposible no hacer esta pregunta: ¿Es suficiente? ¿Debería conformarse el equipo con lo que ya ha ganado? La respuesta inmediata pareciera ser un rotundo NO. ¿Y por qué no? Pues porque son capaces de mucho más, de continuar ganándolo todo y establecerse definitivamente como el mejor equipo de la historia. Es esta entonces la coyuntura que efrenta el club, y en especial Guardiola: Mantener viva en sus jugadores la ambición de ser leyendas.
Luego de la derrota por 3-1 frente al Inter el escenario ha cambiado por completo, pero analizando la situación, el cambio no es del todo malo. Por primera vez, en casi 2 años de total dominio sobre sus rivales, el Barcelona se enfrenta a una situación realmente complicada, digna de heroes. El equipo nunca había sido exigido de esta manera y menos en una instancia como ésta. Bajo la dirección de Guardiola no sufrió derrotas por 2 goles de diferencia hasta el partido del martes frente al Inter. Futbolística y psicológicamente es el momento más importante de toda la temporada. Cuentan con un sólo punto de ventaja en la Liga, y su pase a la final de la Champions en el Santiago Bernabéu se encuentra seriamente amenazado. Las circunstancias se han conjugado para crear un momento histórico y definitivo que podría elevar al Barça a nuevas alturas o despertarlos un poco del sueño que han vivido hasta ahora. Si el equipo logra remontar un 3-1 y termina ganando su segunda Champions League consecutiva, habiendo estado al borde de la eliminación, habrá cerrado un capítulo de heroismo que convertirá en leyenda. Ganarlo todo necesitando entregarlo y arriesgarlo todo; remontar o fracasar.
Pareciera que el partido del miércoles podría definir la temporada. Si logran pasar a la final, la euforia del triunfo y la ola de motivación seguramente tendrán el empuje suficiente para que el Barcelona gane la Champions League y no pierda ese punto de ventaja en liga sobre el Real Madrid. Por el contrario, si caen derrotados aún tendrían la liga como consuelo, pero el golpe anímico de la eliminación podría hacer que la amenaza de los blancos pese demasiado.
El escenario del "todo o nada" está servido, habrá que esperar y ver qué pasa. El fútbol y el talento necesarios se encuentra allí, dependerá de Guardiola y sus muchachos que la garra y la ambición sean igual de fuertes. Especialmente cuando en el horizonte ya se asoma un Mundial en el que varios jugadores del Barça también están obligados a ganarlo todo. ¿Mejor imposible? Ya veremos el miércoles.
Luego de la derrota por 3-1 frente al Inter el escenario ha cambiado por completo, pero analizando la situación, el cambio no es del todo malo. Por primera vez, en casi 2 años de total dominio sobre sus rivales, el Barcelona se enfrenta a una situación realmente complicada, digna de heroes. El equipo nunca había sido exigido de esta manera y menos en una instancia como ésta. Bajo la dirección de Guardiola no sufrió derrotas por 2 goles de diferencia hasta el partido del martes frente al Inter. Futbolística y psicológicamente es el momento más importante de toda la temporada. Cuentan con un sólo punto de ventaja en la Liga, y su pase a la final de la Champions en el Santiago Bernabéu se encuentra seriamente amenazado. Las circunstancias se han conjugado para crear un momento histórico y definitivo que podría elevar al Barça a nuevas alturas o despertarlos un poco del sueño que han vivido hasta ahora. Si el equipo logra remontar un 3-1 y termina ganando su segunda Champions League consecutiva, habiendo estado al borde de la eliminación, habrá cerrado un capítulo de heroismo que convertirá en leyenda. Ganarlo todo necesitando entregarlo y arriesgarlo todo; remontar o fracasar.
Pareciera que el partido del miércoles podría definir la temporada. Si logran pasar a la final, la euforia del triunfo y la ola de motivación seguramente tendrán el empuje suficiente para que el Barcelona gane la Champions League y no pierda ese punto de ventaja en liga sobre el Real Madrid. Por el contrario, si caen derrotados aún tendrían la liga como consuelo, pero el golpe anímico de la eliminación podría hacer que la amenaza de los blancos pese demasiado.
El escenario del "todo o nada" está servido, habrá que esperar y ver qué pasa. El fútbol y el talento necesarios se encuentra allí, dependerá de Guardiola y sus muchachos que la garra y la ambición sean igual de fuertes. Especialmente cuando en el horizonte ya se asoma un Mundial en el que varios jugadores del Barça también están obligados a ganarlo todo. ¿Mejor imposible? Ya veremos el miércoles.
1 comentario:
Totalmente de acuerdo, muy acertado todo, no va a estar nada fácil para Pep lograr esa concentración requerida para lograr la victoria en el Camp Nou, pero así mismo como comentaba a Daz que hay mucha presión y descocentración por parte de los jugadores españoles por el tema del mundial, a mi parecer lo tienen muy metido en la cabeza y paracen estar muy concentrados en ese tema, la tarea de Guardiola para lograr ese trabajo no es imposible pero es un trabajo muy duro y dificil... Veremos que pasa…
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